Si quieres ser disruptivo y diferenciarte de la competencia, vas a tener que hacer algo más que un producto nuevo y atractivo.

Las personas creen que innovar es tecnología, invención o creatividad. En realidad cuando hablamos de innovación nos referimos a la capacidad de construir grandes e ingeniosas soluciones a un GRAN PROBLEMA común para nuestros clientes

¿Qué dicen las empresas tradicionales?

Uno de los principales errores de los emprendedores es pensar que por tener un productor ya tienen una empresa innovadora. El pensamiento tradicional cree también que la manera de hacer crecer la empresa es entregando ese producto a un precio más económico para poder competir y ganar mercado en relación a la competencia.

En realidad una empresa innovadora no se preocupa por bajar los precios ni por competir, esta se centra en descubrir un gran problema que resolver, una anomalía en el sistema que le permita construir una solución igualmente grande y poderosa que aporte valor y tenga un mercado interesado en pagar por ella. Esa solución no tiene porque ser compleja. Lo sencillo y esbelto es mejor, decía Steve Jobs.

Por eso lo primero que hacemos antes de seguir adelante con un modelo de negocio es asegurarnos de que el equipo emprendedor se tome el tiempo necesario en descubrir el problema que quieren solucionar y las personas o mercado que tienen ese problema. El problema debe estar claramente enunciado. Hacernos las preguntas correctas es una competencia importante que todo emprendedor debe desarrollar.

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La película del Juego de la Fortuna, con Brad Pitt, en donde se muestra claramente este fenómeno.

Validar nuestra hipótesis de problema con el cliente es fundamental. A veces en la validación el problema descubrimos que es otro tal problema, o que hay un problema aún mayor que resolver. Podemos detectar a tiempo que lo que pensamos que es un problema, realmente no lo es para el cliente, y que lo que realmente lo que tiene es una preocupación.

Aprovecho para decirte que cuando hablamos de problemas en este contexto de búsqueda del modelo de negocio, debemos entender también por ello, a la necesidad, preocupación o dolor que el cliente puede tener, aclarando que cada una de ellas tiene su propia definición y que no constituyen lo mismo en el sentido estrictamente etimológico.

Concluyo diciendo: No avances hasta descubrir y tener claro el problema del cliente, y si logras detectar una anomalía en el sistema, y con ella una gran e innovadora solución, no dejes de seguir adelante pues de seguro tendrás éxito. Una empresa no quiebra por falta de productos, cierra por falta de mercado que los compre, y esto ocurre cuando tú producto o servicio no resuelve realmente un problema importante para ese segmento de mercado.