Emprendimiento

¿Qué diferencia hay entre una Incubadora y una Aceleradora de Empresas?

El emprender requiere de una buena idea, si es verdad. Un buen emprendedor es aquel que se hace un profesional en el ejercicio del emprendimiento. Un emprendedor profesional y una buena idea necesitan de tiempo, trabajo y dedicación, de un proceso para llegarlo a ser. Si bien existe excepciones en el mundo del emprendimiento, el 99% de las grandes empresas han tenido que pasar por varias etapas de aprendizaje, madures y adaptación para llegar a ser lo que son.

No es verdad que todos los emprendimientos son un Facebook, esta es una excepción. Incluso nosotros en Startup Venezuela quisiéramos que los tiempos y pasos fueran más cortos, y por eso queremos descubrir como acelerar esta transición. Pero la verdad es que aun estamos en esa búsqueda.

Iniciemos diciendo que tanto las Aceleradoras como las Incubadoras, así como todos sus programas, tienen como objetivo apoyar al talento emprendedor y sus proyectos, formándolos y prestándoles servicios, para aumentar su posibilidad de éxito, y disminuir el índice de fracasos temprano de todo emprendimiento.

Es importante señalar que en ambos casos, para Startup Venezuela, es una inversión. Es decir, nosotros invertimos capital en el financiamiento parcial de la formación de los emprendedores, por lo que nuestra posición es la de un inversionista que le va a exigir al incubado y al acelerado, un rendimiento mayor, al que pueden esperar en un simple taller o curso sobre emprendimiento.  

Entre las diferencias tenemos que normalmente detrás de una Aceleradora hay un Fondo de Inversión, y por tanto priorizan en la participación de sus Programas a empresas de las llamadas Startup, con gran potencial de crecimiento y expansión. Mientras que las incubadoras en su mayoría son financiadas por el Estado o por el sector privado (Universidades generalmente), y no tienen como objetivo principal futuras inversiones sino el nacimiento de nuevas empresas.  

La incubación es para proyectos que están para ayudarlos a salir al mercado con su producto mínimo viable (PVM). La tarea fundamental aquí es descubrir un modelo de negocio poderoso y construir un PVM de alta calidad para salir al mercado a validar y obtener métricas, en la misma medida en que va desarrollando sus clientes y creciendo de manera natural. Si descubre en los primeros años que tiene un buen negocio, y no has muerto en el intento, enhorabuena, ya puedes pasar a la aceleración.  

En la incubación, participamos desde la génesis del emprendimiento, mientras que en la aceleración, los agarramos ya avanzados con su propuesta de valor y su modelo de negocio, lo que requiere de un alto componente de innovación.

La Aceleración busca apoyar a empresas ya en desarrollo, que están facturando, pero que necesitan terminar de consolidarse y crecer. El objetivo principal está en lograr tasas de crecimiento elevadas para sus clientes en un período de tiempo corto. Encontrar una sola métrica de crecimiento es fundamental en este nuevo proceso de descubrimiento.